Violet Sampa Bredt

Entrevistas

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Junio 10, 2009

Violet Sampa Bredt

miembro del Parlamento de Zambia

"Creo que las mujeres son mujeres sin importar si están en Europa, América o Australia. Si han obtenido logros en ciertos terrenos, debemos estar abiertas para trabajar con ellas, para así poder intercambiar información y ser solidarias entre nosotras". - Violet Sampa Bredt

iKNOW Politics: Usted entró a la política por un camino un poco diferente: empezó en la Iglesia. Fue la primera mujer afroamericana aceptada por la Iglesia Unida de África; luego empezó a participar en política, y ahora es miembro del Parlamento y vicepresidenta del Consejo Político de Mujeres. ¿Nos puede decir de qué manera su formación en la Iglesia la ayudó a convertirse en miembro del Parlamento? 

Debo decir que fue muy interesante para mí provenir de una experiencia en la que fui declarada la primera ministra de la Iglesia Unida de Zambia y la primera mujer en integrar el clero en África. Enfrenté muchos desafíos; el primero, entrar al ministerio de la Iglesia, porque hasta ese momento ninguna mujer había aceptado el cargo. Pero sí, pase por muchas dificultades y las superé. Durante cinco años, serví a mi iglesia con mucha fe en diferentes instancias. Llegué a estar en el rango más alto que alguien pudiese imaginar: trabajé en el comité central del Consejo Mundial de Iglesias a lo largo de siete años, y por diez años fui la subsecretaria del Consejo de Iglesias de Zambia. Después de que me retiré de mi Iglesia, pensé que debía irme a casa a descansar y estar con mi familia. Hasta entonces, había estado muy poco en casa y sentía remordimientos porque mis hijos casi nunca me veían. Pero pensé: «Los chicos han crecido, ¿qué puedo hacer en la casa?». La comunidad, tanto en la Iglesia como en la sociedad, demandaba que yo regresara a un trabajo activo. «Aunque sea en política —me sugerían—, o como voluntaria en la Iglesia». Yo ya estaba haciendo trabajo como voluntaria.

iKNOW Politics: ¿Qué la motivo a participar en política?

En mi localidad, noté que podía ingresar al terreno político y hacer ciertas cosas, y así nació mi interés por entrar en la política. Pero no sabía exactamente a qué partido quería unirme. Después de observar con detenimiento lo que estaba sucediendo en Zambia, consideré que el manifiesto de uno de los partidos políticos me llamaba mucho la atención; este era el Frente Político. Ellos hablaban de problemas sociales y buscaban la transformación de la gente pobre de Zambia, y yo me dije: «Este es, más o menos, el trabajo que yo he venido haciendo en la Iglesia. Tal vez podría intentarlo desde el punto de vista político». Así es como llegué a la política, y fue interesante. La dificultad fue que entré para ganar las elecciones cuando tenía poca experiencia en cómo convencer a los electores. Había muchos hombres que competían en el distrito electoral al que fui asignada. Éramos ocho, pero afortunadamente obtuve la más alta votación. Entré al Parlamento a finales del 2006. Así ingresé a la política.

Me parece extremadamente interesante ser miembro del Parlamento porque se aprenden muchas cosas, a diferencia de la Iglesia, donde estaba más enfocada en temas relacionados con esta, y solo estaba en contacto con la comunidad trabajando por transformarla. Pero aquí siempre te estás enterando de muchos problemas de todas partes del país y de diferentes personas; te enteras de lo que pasa en Zambia y fuera de ella, por eso me parece tan interesante. También como mujer a veces me quedo perpleja en el Parlamento. Cuando escucho los debates, siento que para los demás lo importante es el tema, pero para mí lo importante es estar en contacto con la gente, sentir a la gente. En el Parlamento debates, pero realmente no te encuentras cerca de las personas por quienes estás alzando tu voz. Esta es la dificultad que enfrento a veces, pero por otra parte trabajo con otras mujeres parlamentarias de Zambia, tanto del área rural como de la ciudad, y juntas tratamos de establecer una diferencia porque somos madres. Nos preguntamos cómo podemos transformar los problemas de nuestros niños y de nuestras hermanas desde el punto de vista legislativo. Y por supuesto, desde nuestra condición de minoría, lo cual no es fácil. Sin embargo, la voz se hace escuchar.

Es un proceso lento, que se realiza sabiendo muy bien que el Parlamento está dominado por los hombres y es muy patriarcal. Entonces, cuando existen problemas de género, los hombres tienden a no tomarlos muy en serio. Pero estoy disfrutando de mi trabajo y espero poder hacer la diferencia especialmente para las mujeres jóvenes, las madres luchadoras, y la comunidad en general.

iKNOW Politics: ¿Cómo define su estilo de liderazgo? ¿Este ha cambiado ahora que es miembro del Parlamento?

Probablemente es muy pronto para decir que yo he cambiado en forma radical. Sigo siendo la misma Violet que quiere involucrar a la gente en lo que hace. No puedo verme realmente como una líder, pero sí me veo como una facilitadora. De repente esto no es aceptado por muchas personas que desean que yo me convierta en una líder, pero lo que yo quiero es estar siempre con las personas, en cualquier cosa que estén haciendo, y probablemente no sea muy fácil visualizar los resultados de este acompañamiento. Sin embargo, estoy lista para aprender las habilidades que tienen los políticos. Siento que aún estoy haciendo las cosas de la manera en que las hacía en la Iglesia.

iKNOW Politics: Usted es la vicepresidenta del Consejo Político de Mujeres. ¿Considera importante pertenecer a esta instancia y tener a su alrededor a otras mujeres que la apoyan en su carrera política?

Claro, es fantástico. Es especialmente importante participar en el Consejo Político de Mujeres, cuya directora es muy experimentada. Siempre veo a estas mujeres que han estado en el Parlamento anteriormente y que han sido de mucha ayuda para las nuevas, a las que quieren apoyar. Estoy aprendiendo mucho de ellas, especialmente de las que son más positivas y quieren lograr cambios. Ellas no participan en política porque quieren ser como los hombres. Es mi caso, pues yo entré al ministerio de la Iglesia no solo por querer formar parte del clero, sino para convertirme en una mujer ministra y entender a la Iglesia como una mujer y no como un hombre. Entonces, en el Consejo estoy aprendiendo de esas otras mujeres que están tratando de hacer un cambio en el Parlamento.

iKNOW Politics: ¿Qué consejo le podría dar a una mujer que está pensando en ingresar a la política?

Yo creo que una nunca se debe dar por vencida; debe ser fuerte y mantenerse enfocada. Una debe saber lo que realmente quiere para lograr sus objetivos, porque muchas veces tendemos a desalentarnos por los problemas que encontramos como mujeres. Yo más bien aliento a todas las mujeres que buscan una oportunidad para participar en política a que sean muy fuertes, realistas, abiertas, y que fortalezcan su credibilidad. Necesitamos hacer una diferencia con respecto a los políticos hombres.

iKNOW Politics: ¿Y cómo considera que una red global como iKNOW Politics pueda beneficiar a las mujeres?

Creo que pertenecer a una red es una ventaja porque nos hace abrir los ojos, saber lo que otras mujeres, en otros continentes, están haciendo. Creo que las mujeres son mujeres sin importar si están en Europa, América o Australia. Si han obtenido logros en ciertos terrenos, debemos estar abiertas para trabajar con ellas, para así poder intercambiar información y ser solidarias entre nosotras. Así veo que trabaja esta red de mujeres.

 

 

 

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