Martha Lucía Mícher Camarena

Entrevistas

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Marzo 5, 2013

Martha Lucía Mícher Camarena

diputada federal, presidenta de la Comisión de Género y Equidad, México

iKNOW Politics: En el documento publicado recientemente Municipios gobernados por mujeres y número de habitantes (México), elaborado por la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, tras hacer un recuento cuantitativo de los resultados por género de las elecciones celebradas en 2012, por vez primera se observa un incremento de la representación femenina en los gobiernos locales. ¿A qué lo atribuye? ¿cree que se está fortaleciendo en su país el liderazgo femenino, así como el incremento de la mujer mexicana en puestos de decisión política?

El incremento de las mujeres en la participación política se ha producido porque hubo una sentencia (SUP-JDC-12624/2011) en donde el Tribunal Electoral del Poder Judicial dela Federación obligó a los partidos a cumplir con las cuotas de no más del 60% de representación de un mismo género en las listas de candidatas y candidatos. El Tribunal devolvió a los partidos sus listas diciéndoles que estaban violando derechos y tratados internacionales, y que si no se cumplía con esa cuota se les quitaría del registro de partidos políticos. No fue del agrado de los partidos, pero no tuvieron más remedio que cumplirlo, porque ya era un asunto que estaba en la ley, era una sentencia y había que cumplirla.

En lo que se refiere a la presencia femenina en los órganos legislativos, estamos hablando de 184 diputadas de 500, y 42 senadoras de 124;  en términos porcentuales, esto significa un 36% de mujeres enla Cámarade Diputados y un 31% enla Cámarade Senadores.

Hay que subrayar que los logros se deben a todo el esfuerzo que hemos hecho las mujeres, integrantes del movimiento feminista, del movimiento de mujeres (incluidas las conservadoras), y particularmente el trabajo de sensibilización, de empoderamiento de las mujeres para que acepten ser candidatas, para que no digan “yo no sé”. Ante esta frase, respondemos: No importa, no se nace, sino que nos hacemos candidatas, regidoras, presidentas, al igual que los hombres no nacen diputados, no nacen senadores, presidentes o representantes ante las Naciones Unidas, es decir, nadie nace hecho una política o político. Este argumento nos ha servido durante años en nuestra campaña de sensibilización. En el pasado habíamos logrado algunos avances, pero nunca como el que tenemos en esta legislatura.

iKNOW Politics: Las cuotas son muy importantes como medidas de acción afirmativa y han tenido éxito en muchos países de Latinoamérica. Sin embargo, en algunos países de la región ya se está yendo más lejos dándose pasos firmes hacia la paridad. ¿Qué posibilidades tendría el impulsar una ley de paridad en México?

Hacia eso vamos. Somos más de la mitad la población y tenemos que representar a esa mitad de mujeres, jóvenes, niñas, adolescentes, adultas mayores, heterosexuales, homosexuales, viudas, casadas, indígenas, porque no queremos intérpretes; por ello, me parece que es muy importante llegar hacia la paridad para defender nuestro proyecto de país. ¿Quién ha dicho a los hombres que no tenemos un proyecto de país, que no tenemos un proyecto de justicia, de educación o hasta de carreteras? La ley de paridad sí tiene que ser posible, y hacia ella tenemos que avanzar, porque ya no es una cuestión de cuotas, ahora estamos tratando de alcanzar la verdadera justicia. Más aún, como somos las que estamos en menos cargos de elección, para corregir la actual situación deberíamos estar hablando de ir incluso un poquito más allá de la paridad.

Un ejemplo: cuando hablamos de los porcentajes 60-40, los hombres nos dicen siempre “el 40 para ustedes y el 60 para nosotros, porque ya con el 40 tienen suficiente” y nosotras les respondemos que no: si la ley dice no más del 60 de un mismo género, puede interpretarse que sean ellos los que tengan el 40 y nosotras el 60, porque somos un grupo que está en mayor situación de desigualdad y para equilibrar hay que ir trabajando mucho más allá de la paridad.

Ahora bien, quiero decir algo que considero importante: presencia de mujer no garantiza conciencia de género. De hecho, hay miles de mujeres que han pasado por cargos de elección popular y la vida de las mujeres por quienes legislamos no cambia: seguimos siendo asesinadas por las parejas, seguimos siendo víctimas de violencia al interior de las casas, en las calles, seguimos teniendo altísimos índices de desnutrición, de analfabetismo en nuestros países. En definitiva, hay muchos casos de mujeres ocupando puestos durante varias legislaturas y no por ello ha cambiado la vida de las mujeres. Y pese a todo, la razón de nuestra batalla sigue vigente: tenemos que estar ahí donde se decide sobre nuestras vidas, donde se decide sobre nuestros cuerpos, donde se decide sobre nuestras libertades y sobre nuestros derechos y donde se decide el presupuesto.

iKNOW Politics: Hay un gran porcentaje de mujeres indígenas en México. ¿Cuál es su percepción sobre las posibilidades de las mujeres indígenas mexicanas para acceder a la política? ¿cree que una ley de cuotas para mujeres indígenas en el parlamento podría contribuir a aumentar su presencia política?

En el Partido de la Revolución Democrática (PRD), donde yo milito, hay cuota para jóvenes, para indígenas, para personas migrantes y hay cuotas para mujeres. Por ejemplo, por cada 5 miembros en los órganos dirigenciales debe haber un joven;  por cada 10, un indígena; y por cada 3, una mujer. Es decir, nosotras ya tenemos la “cuota indígena” en el interior del reglamento de los estatutos del partido, pero no hemos logrado reflejar lo mismo a nivel de la ley que rige el código de procedimientos electorales. En cualquier caso, al hablar de paridad y al hablar de cuotas, es posible y deseable abrir un apartado específico para indígenas.

Con respecto a las mujeres indígenas, sufren una triple discriminación que es gravísima: ser mujer, ser pobre y ser indígena y además tienen encima de ellas los usos y costumbres. Una mujer llamada Eufrosina Cruz quien es mi compañera diputada ganó la presidencia municipal, pero por una cuestión de usos y costumbres no la dejaron ocupar su plaza. Como respuesta, el Partido Acción Nacional la hizo diputada. En resumen, es un tema muy delicado: es cierto que tenemos que trabajar sobre los derechos de las mujeres indígenas, y hacerlo junto a ellas, siendo conscientes de que hay ciertos usos y costumbres indígenas que habrá que poner de lado porque están sirviendo para discriminar a las mujeres.

iKNOW Politics: El financiamiento es clave para la política, ¿qué estrategias ha utilizado usted para conseguir financiamiento político?

Personalmente, creo que mi partido de alguna manera ha reconocido mi trabajo y mi desempeño como defensora de los derechos humanos de las mujeres, pero en cuestión de financiamiento, partimos del hecho de que el PRD tiene niveles muy bajos. Lo cierto es que la campaña que acabo de hacer la financié yo, más el trabajo voluntario de muchas personas que me ayudaron desinteresadamente. No puedo decir que no recibí apoyo de mi partido, puesto que lo recibí, pero creo que debería haber recibido mucho más apoyo financiero. Tuve que pedir dinero prestado, y lo hice porque sabía que iba a ganar esa elección (de hecho, gané con muchísimos votos), pues el lugar donde yo me presenté es un sitio donde históricamente ha ganado el PRD, pero aun con la certeza previa, también invertí en la campaña. Aun así, debo añadir que en México,  si te excedes del límite de dinero permitido, te multan, según las leyes electorales. Claro que el presidente de la República actual Enrique Peña Nieto se excedió en miles de millones de pesos y no lo sancionaron, por lo que ya no tengo certeza de si se regula o no se regula.

iKNOW Politics: Para finalizar, ¿qué sugerencias o recomendaciones daría para poder equilibrar mejor entre hombres y mujeres la cuestión del financiamiento para las campañas?

Yo creo que, en general, se está financiando de forma discriminatoria pero no por criterios de género: se financia a ciertas personas, hombres o mujeres, que pertenecen a grupos de presión del partido, a grupos que tienen mayoría interna en el partido y eso me parece que es un abuso por parte de los partidos políticos. Personalmente, no tengo datos para afirmar que se financió más a hombres o a mujeres. Sí sé que las mujeres tenemos más problemas; hablemos claro, y me serviré de un ejemplo: a las mujeres nos mandan, y lo aceptamos, como candidatas de municipios perdedores, municipios donde hay graves problemas para ganar, y dicen “ahí tienen a sus mujeres, no hay ninguna concesión”. No: yo reclamo que tenemos que estar donde se va a ganar, y tenemos que estar apoyadas financieramente, tenemos que estar asesoradas y acompañadas por el partido para ganar en todos los municipios, en los pequeños y en los grandes, así sea en la misma ciudad de México.

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